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Solución técnica

Tratamiento de Agua para Agricultura y Riego

El problema más común en riego por goteo no es la falta de agua, es el goteo tapado.

«Dervich provee los equipos de filtración y control que evitan que esos problemas lleguen al lote.»

El problema más común en riego por goteo no es la falta de agua, es el goteo tapado. Un emisor de riego tiene pasajes internos de menos de un milímetro, y cualquier partícula de arena, cualquier colonia de bacterias de hierro o cualquier depósito de carbonato de calcio que pase el filtro termina obstruyendo esa salida. Cuando eso pasa en un lote grande, el productor lo descubre semanas después, con plantas que no recibieron el agua que debían recibir.

El agua de perforación agrícola trae distintos problemas según la zona. Puede venir con sedimento fino, con hierro disuelto que precipita y forma bacterias filamentosas dentro de las cañerías, o con dureza alta que genera carbonato de calcio en los emisores con el paso del tiempo. Dervich provee los equipos de filtración y control que evitan que esos problemas lleguen al lote.

Qué parámetros hay que controlar en el agua de riego

El primer filtro que hay que pasar. El dato que importa es el tamaño de partícula que tolera el emisor que se está usando, que suele estar entre 100 y 150 micrones para goteo.

Aunque estén en concentraciones bajas, alimentan bacterias que forman biofilm dentro de las líneas de riego, un problema que no se resuelve solo con filtración mecánica.

Presión y diferencial de filtro

Determina el riesgo de incrustación en los emisores. El carbonato de calcio se deposita progresivamente en los pasajes internos del gotero y reduce el caudal entregado por planta.

La diferencia de presión antes y después del filtro indica cuándo hacer el retrolavado. Sostener la presión de trabajo correcta es clave para que el fertirriego funcione bien.

Los sólidos en suspensión son el primer filtro que hay que pasar, y ahí el dato que importa es el tamaño de partícula que tolera el emisor que se está usando, que suele estar entre 100 y 150 micrones para goteo. El hierro y el manganeso, aunque estén en concentraciones bajas, alimentan bacterias que forman biofilm dentro de las líneas de riego, un problema que no se resuelve solo con filtración mecánica. La dureza del agua, medida como carbonato de calcio, determina el riesgo de incrustación en los emisores. La presión de trabajo y el diferencial del filtro cierran el cuadro: un sistema mal presurizado entrega agua de forma despareja entre sectores.

Cabezal de riego y línea principal

Equipos y componentes para riego agrícola

Filtros de sedimentos de alto caudal

La primera línea de defensa contra arena y partículas. Se dimensionan por el caudal total del sistema de riego, no por el caudal de un solo sector, porque tienen que sostener el flujo mientras se hace el retrolavado sin interrumpir el riego.

En agua con dureza alta, un dosificador de antiincrustante antes del cabezal de riego retrasa la formación de carbonato de calcio dentro de las líneas y los emisores, extendiendo la vida útil del sistema completo.

Para control de biofilm y bacterias de hierro dentro de las líneas de riego, el ozono se dosifica en el tanque de acumulación o en la línea principal, sin dejar residuos químicos en el agua que después absorbe el cultivo.

El corazón del sistema de fertirriego. Las bombas de pistón CAT sostienen la presión que necesita la inyección de fertilizante en la línea principal, incluso con caudales variables entre sectores de riego.

Un caudalímetro instalado después del filtro es la forma más simple de detectar un goteo tapándose, porque una caída de caudal sin cambio en la presión suele indicar obstrucción progresiva en los emisores.

Se instalan antes y después del filtro para monitorear la pérdida de carga, y esa diferencia de presión es la señal que indica cuándo hay que hacer el retrolavado.

Para automatizar el riego por sectores según horario o programación, sin depender de que alguien abra y cierre válvulas manualmente en el lote.

Caudal total y superficie regada

Cómo dimensionar el sistema según la superficie regada

El dato de partida es el caudal total que necesita el sistema de riego, que sale de multiplicar la cantidad de emisores por el caudal de cada uno, sumado por sector si el riego se hace por sectores. A ese caudal hay que agregarle el margen que exige el filtro para hacer retrolavado sin bajar la presión en el resto del sistema. La calidad del agua de la fuente, si ya se tiene un análisis, define si hace falta sumar antiincrustante u ozono además de la filtración mecánica básica. En lotes que van a crecer en superficie regada en las próximas temporadas, conviene dimensionar el filtro y la bomba principal con margen sobre la necesidad actual, porque ampliar el cabezal de riego después de instalado implica parar el sistema en plena temporada.

Si tenés dudas sobre qué configuración corresponde a tu sistema de riego, consultá con un especialista.

Preguntas frecuentes

Dudas comunes sobre tratamiento de agua para riego agrícola.

¿Qué tamaño de filtro necesita un sistema de riego por goteo?
¿Cada cuánto hay que hacer el retrolavado del filtro de sedimentos?
¿El agua dura afecta igual a riego por goteo y por aspersión?

¿Dimensionamos tu instalación?

Con el análisis de agua y el caudal te armamos la propuesta completa.